Palet nuevo, de segundo uso o a medida: cómo elegir según su operativa
La pregunta que llega casi siempre es cuánto cuesta un palet. La que decide el resultado es otra: qué tiene que soportar, cuántas veces va a dar la vuelta y adónde va. Cinco variables, una tabla comparativa y tres errores que se pagan.


Lo esencial
- El precio por unidad solo significa algo cuando se sabe qué tiene que soportar el palet, cuántas veces va a dar la vuelta y si sale del país.
- Son cinco variables: la carga, las medidas reales, el circuito, el destino y el volumen. Con esas cinco respuestas la elección se hace sola.
- El palet de segundo uso no es un palet viejo: se revisa unidad por unidad y, si no está en perfectas condiciones de uso, no se entrega.
- La medida especial no es un lujo. Es lo que evita pagar por aire en cada viaje.
La llamada empieza casi siempre igual: «¿cuánto cuesta un palet?».
Es razonable y es la pregunta equivocada. El precio por unidad solo significa algo cuando se sabe qué tiene que soportar ese palet, cuántas veces va a dar la vuelta y si va a salir del país. Un palet barato que se rompe a medio camino es el más caro de todos.
Este artículo ordena la decisión en cinco variables. Con esas cinco respuestas, la elección se hace sola.
Las cinco variables que deciden
- La carga: cuánto pesa y cómo se distribuyeNo es lo mismo mil kilos repartidos en toda la superficie que quinientos concentrados en dos puntos. Un depósito, un motor o una bobina cargan de forma muy distinta a veinte sacos. Y es esto, no el peso total, lo que sitúa el palet en una de las tres resistencias del sector: fino, semi o fuerte. Es también la razón por la que dos palets aparentemente iguales se comportan de forma distinta. Pedir «fuerte» por prudencia cuando la carga es ligera es pagar madera que no trabaja; pedir «fino» cuando no toca es asumir una rotura.
- Las medidas reales de su producto y de su instalaciónEl palet tiene que encajar en tres sitios: su producto encima, su estantería y el camión o contenedor. Cuando el estándar encaja en dos de los tres, se pierde espacio en cada viaje. Los formatos habituales son el europeo, el 80×120, el 100×120 —con versión de patín de 1 metro— y, para casos concretos, el 80×60 o los de industria química, CP1 de 120×100 y CP3 de 114×114.
- El circuito: abierto o cerrado¿El palet vuelve o no vuelve? En circuito cerrado el palet trabaja muchas veces y compensa invertir en resistencia. En circuito abierto se va con la mercancía y no lo verá más, y ahí la ecuación cambia por completo.
- El destinoSi sale de la Unión Europea, la madera maciza necesita tratamiento fitosanitario NIMF-15, tratada y marcada por un operador inscrito. Esto no es una opción de gama: es un requisito de aduanas, y condiciona el proveedor antes que el tipo de palet.
- El volumen y su ritmoDoscientos palets al año y dos mil al mes son dos conversaciones distintas. Y si su actividad tiene campaña —agroalimentario, hortofrutícola, aceite—, lo que importa no es el consumo medio anual sino la capacidad de servir en el pico.
Palet nuevo: cuándo tiene sentido
El palet nuevo se elige por homogeneidad y trazabilidad, no por vanidad.
Le conviene cuando exporta y necesita tratamiento y sellado sobre madera de origen conocido; cuando su producto no admite riesgo de mancha —ahí importa el antiazulado previo sobre la madera aserrada de pino—; cuando su línea está automatizada y un clavo saliente detiene la máquina; y cuando el aspecto del palet acompaña al producto hasta el punto de venta.
Un motivo más que casi nadie tiene en cuenta: el palet nuevo se puede sellar con su logotipo, por calor o mediante tinta. Si su mercancía se ve, el palet es superficie de marca.
Palet de segundo uso: cuándo es la decisión inteligente
Aquí conviene deshacer un prejuicio. Un palet de segundo uso no es un palet viejo: es un palet que llega, se revisa, se repara y se pone de nuevo en circulación, listo para ser reutilizado con la misma fiabilidad que uno nuevo.


El control es más simple de lo que suena: se revisa manualmente cada unidad, y si no está en perfectas condiciones de uso, no se entrega. Lo que no pasa la revisión se desmonta y termina como astilla.
En europalet hay además dos calidades, 1ª y 2ª: la 1ª para circuitos donde el palet se ve o se intercambia, la 2ª para uso interno y carga estándar.
Le conviene cuando el circuito es abierto y el palet no vuelve; cuando la carga es estándar; cuando el consumo es alto, porque consigue resistencia a una fracción del precio del nuevo; y cuando quiere reducir la huella de material, porque cada palet que vuelve a circular es un palet que no se fabrica.
Medidas especiales: cuándo el estándar sale caro
El palet en medidas especiales no es un lujo. Es lo que evita pagar por aire.
Tiene sentido cuando su producto no encaja en el estándar y está desperdiciando altura o superficie en cada envío; cuando la carga necesita refuerzo, travesaños adicionales o base cerrada; cuando el palet tiene que integrarse con una jaula, un cajón, un envase o una bancada formando un conjunto; y cuando lo que va encima es maquinaria o pieza de alto valor que hay que trincar y proteger, no solo apoyar.
El proceso no empieza en la madera: empieza recopilando los datos —producto, método de embalaje, peso, transporte y almacenamiento—. Con eso se analiza estructura y resistencia, se hace una presentación gráfica y, si el caso lo pide, un modelo de prueba antes de fabricar la serie — con la maquinaria que incorporamos para eso.
El cálculo que suele decidirlo no es el precio de la unidad: es el número de unidades que caben en el camión. Ganar una fila de altura o veinte centímetros de ancho cambia el coste por envío durante todos los envíos siguientes.
Los tres, uno al lado del otro
| Palet nuevo | Palet de segundo uso | Medidas especiales | |
|---|---|---|---|
| Formatos | Europeo, 80×120, 100×120, 80×60, CP1, CP3, y el que haga falta | Europeo 1ª y 2ª, americanos, estándar | El que pida su producto |
| Resistencias | Fino, semi y fuerte | Fino, semi y fuerte, según lo que entre | A cálculo |
| Circuito ideal | Abierto con exigencia, o cerrado intensivo | Abierto | Cerrado o de alto valor |
| Homogeneidad | Total | Alta: revisión manual unidad por unidad | Total, según diseño |
| Exportación fuera de la UE | Sí, con tratamiento fitosanitario | Sí, revisando o tratando de nuevo | Sí, con tratamiento fitosanitario |
| Sellado con su logotipo | Sí, por calor o tinta | No procede | Sí |
| Carga fuera de rango | Según especificación | No recomendable | Es su terreno |
| Aprovechamiento del camión | Estándar | Estándar | Optimizable |
| Decide sobre todo | Trazabilidad y aspecto | Coste por unidad | Encaje y protección |
Comparativa de los tres tipos según las cinco variables de decisión.
Y el europalet, ¿qué es exactamente?
El palet europeo —EUR o EPAL— es el formato normalizado que sostiene buena parte del intercambio logístico europeo. Su construcción está recogida en la norma UNE-EN 13698-1, que especifica las paletas planas de madera de 800×1200 mm.
Su ventaja no es técnica: es que todo el mundo lo tiene, lo acepta y lo intercambia.
Le interesa cuando su mercancía entra en circuitos de distribución de terceros, cuando trabaja con operadores logísticos que exigen formato intercambiable o cuando su almacén está diseñado sobre esa medida. Y si necesita el certificado EPAL, conviene decirlo al pedir: no todos los 80×120 lo llevan.
Si su producto no encaja en 80×120, forzarlo es empezar a pagar aire en cada viaje. Para eso está el 100×120, el patín de 1 metro o la medida especial.
Tres errores que se pagan
- Elegir por el precio de la unidad y no por el coste por envío. El palet es un porcentaje pequeño del coste logístico y una causa grande de incidencias. Un palet que se rompe cuesta la mercancía, la reclamación y el cliente.
- Pedir «lo de siempre» cuando el producto ha cambiado. El producto se rediseñó, el peso subió, la altura cambió, y el palet sigue siendo el que se eligió hace ocho años.
- Descubrir la NIMF-15 el día del envío. El ciclo de los hornos no se acelera: son horas. Si el destino está fuera de la Unión Europea, eso se resuelve al planificar el pedido, no en el muelle.
La variable que casi nadie mete en la cuenta
Hay una sexta variable que no aparece en ningún comparativo de precios y que suele decidir más que las cinco anteriores: cuántos proveedores necesita para resolver la madera.
Lo habitual son cuatro o cinco. Uno que le vende nuevos, otro que le suministra de segundo uso, otro que le fabrica el embalaje, otro que le trata la madera para exportar y otro que le retira los residuos. Cinco homologaciones, cinco facturas, cinco camiones descoordinados y cinco sitios donde señalar cuando algo falla.
Cuando el proveedor es el mismo, la operativa cambia: con flota propia, el camión que entrega retira en el mismo viaje, y la madera que se retira de un cliente vuelve al circuito para otro. No es un descuento: es que el coste total de aprovisionamiento baja por razones estructurales, y las horas que su equipo de compras dedica a coordinar cinco proveedores dejan de gastarse ahí.
Hablemos de su caso
Díganos qué tiene que mover, cuánto pesa, cuántas veces al año y adónde va. Con eso le decimos si su caso entra en formato estándar, si le conviene el de segundo uso o si hay que fabricarlo en medidas especiales —y si sale fuera de la Unión Europea, se lo tratamos y se lo sellamos aquí mismo.
Compramos, vendemos, fabricamos, reutilizamos y transportamos.
El palet que le conviene sale de aquí en cualquiera de las tres formas. Ante los problemas, soluciones.
Cuéntenos qué tiene que mover y le decimos qué palet le conviene
Qué producto, cuánto pesa, cuántas veces al año y adónde va. Con esas cuatro respuestas le decimos si su caso entra en formato estándar, en segundo uso o en medidas especiales.
O directamente: 678 277 654, por teléfono o por WhatsApp.
Seguir leyendo




